1.RECEPCIÓN. Llegando el limón a la planta, es vaciado a una banda transportadora desde donde se realiza una primera selección, en la que se separa la fruta, cítricos que no satisfacen los parámetros de control de calidad.
2.LAVADO. La fruta seleccionada es depositada en una tina de lavado en la que por medio de inmersión de agua y tratados con cloro son despojados de todo residuo.
3.SECADO. Por medio de calor y aire se le da a cada fruta un secado uniforme.
4.CEPILLADO. Ya limpios pasan al proceso de cepillado en la que adquiere la fruta una parte de su brillo característico.
5.ENCERADO. Luego del cepillado se les aplica una capa de cera especial que los protege y ayuda a mantener sus propiedades por más tiempo permitiendo asegurar a nuestros clientes que el producto que recibirán estará en óptimas condiciones.